Historia

El Club Atlético Juventud Unida Universitario. No solo un equipo de fútbol, sino una entidad auriazul de la ciudad de San Luis. Nuestra historia arrancó hace mucho tiempo, exactamente el 8 de noviembre de 1920 y, con más de un siglo de vida, llevamos el nombre de la provincia por todo el país.

Hoy tenemos el orgullo de decir que somos la única institución puntana que disputó un torneo de Primera División.

Orígenes y primeros años

Juventud apareció en el mapa deportivo puntano en 1920, en una ciudad que recién empezaba a organizar sus competencias formales. Aquellos primeros dirigentes y jugadores levantaron el club casi a pulmón, con poco más que una pelota, una camiseta auriazul y muchas ganas de competir.

Los frutos tardaron en llegar: el primer título de la Liga Sanluiseña de Fútbol se consiguió en 1946, después de más de dos décadas de perseverancia. El segundo no aparecería hasta 1969. Ese campeonato, sin embargo, valió mucho más que una vuelta olímpica local: abrió la puerta a la segunda edición de la Copa Argentina y le dio a Juventud la posibilidad de enfrentar a equipos del fútbol grande.

La primera vitrina nacional y la Copa Argentina de 1970

El título de 1969 clasificó al club a la Copa Argentina 1970. El sorteo determinó un cruce durísimo ante Atlanta, subcampeón de la edición anterior. Los dos partidos se jugaron en territorio puntano: el primero, en la cancha de Estudiantes, terminó 0–0; el segundo, en el estadio Mario Sebastián Diez, fue 2–0 para el equipo de Villa Crespo. Juventud quedó eliminado, pero esa participación dejó algo más profundo: por primera vez el fútbol argentino miraba hacia San Luis, y el nombre de Juventud empezaba a hacerse conocido fuera de la provincia.

Esa exposición nacional trajo también refuerzos de jerarquía y consolidó una base competitiva. En los años siguientes llegaron los campeonatos locales de 1971, 1972, 1973 y 1977, que afianzaron al club como uno de los grandes protagonistas de la Liga Sanluiseña.

Camino al Torneo Nacional 1979

El gran salto deportivo comenzó con el Torneo Regional 1979. Un año antes, Juventud había quedado a las puertas del ascenso frente a San Martín de Mendoza; el subcampeonato le dio revancha al quedar liberada la plaza del campeón Defensores del Oeste.

En el Regional, el equipo fue construyendo su sueño paso a paso. Primero superó a Colegiales de Villa Mercedes con dos victorias 2–1. Luego dejó en el camino a Peñarol de San Juan (1–1 y 2–0) y a Estudiantes de Río Cuarto (1–1 y 2–1). La final frente a Independiente de Neuquén se definió el 8 de abril: Juventud se impuso 1–0 en la ida y 1–0 en la vuelta, y selló el ascenso desde el punto penal con un 4–2 inolvidable.

Así nació la Alianza Juventud Pringles –fusión con el Club Deportivo Pringles para afrontar los costos de la campaña– y así se escribió la página más importante del fútbol puntano: por primera vez un equipo de San Luis se ganaba en la cancha el derecho de jugar en la máxima categoría del país.

El Nacional 1979: el sueño de Primera

El Torneo Nacional 1979 encontró a Juventud integrado en un grupo exigente, con rivales como Vélez Sarsfield, Unión de Santa Fe, Ferro Carril Oeste, Independiente, San Martín de Tucumán y Atlético Ledesma.

El auriazul compitió con dignidad ante instituciones de enorme peso, pero no pudo avanzar a la siguiente fase: cerró su participación con tres triunfos, cinco empates y seis derrotas, quedando sexto en la zona. Más allá de los números, aquel plantel dejó una huella imborrable. Nombres como Américo Sosa Sánchez, los hermanos Lucero, Horacio “Lacho” Rosales, Ciro y Mario Magallanes, “Lalo” Zabala, Ricardo Logiácono, Hugo “Toro” Gómez y tantos otros se ganaron un lugar definitivo en la memoria del club.

El triunfo 1–0 frente a Ferro Carril Oeste es recordado hasta hoy como una de las grandes noches del Mario Sebastián Diez y símbolo del orgullo de toda una provincia viendo a su equipo enfrentar de igual a igual a los grandes.

Dominio en la Liga Sanluiseña y primeros torneos de AFA

Después de aquel sueño de jugar en Primera, nos tocó volver a casa. Así que volvimos a meterse de lleno en el fútbol puntano y en los torneos del interior. Lejos de ser un retroceso, fueron años en los que el club se hizo fuerte puertas adentro: llegaron los campeonatos de 1982, 1985, 1988, 1990, 1993, 1994, 1996, el doblete de 1997 (Apertura y Clausura) y el título de 1998. Con esa seguidilla, el auriazul terminó de acomodarse entre los grandes campeones de la Liga Sanluiseña.

A fines de los 90 dimos otro paso. En 1998 empezamos a jugar el Torneo Argentino B y volvimos a intentarlo en la temporada 2000/01. Fue un camino largo, a puro viaje y partidos chivos: pasamos por cruces con Unión de Villa Krause, San Martín de Monte Comán, Centenario de Neuquén, Estudiantes de Río Cuarto, Pacífico de General Alvear y Guillermo Brown de Puerto Madryn. Esa campaña nos regaló el ascenso al Torneo Argentino A y nos volvió a poner, con nombre y apellido, en el mapa federal del fútbol argentino.

Etapa en el Torneo Argentino A

En el Argentino A, el club alternó campañas irregulares con otras de gran nivel. Hubo años de lucha por la permanencia y otras temporadas en las que el equipo se metió de lleno en la pelea por los ascensos.

Uno de los capítulos más comentados fue la temporada 2010/11, cuando, con la llegada de la gerenciadora Promotora Deportiva, Juventud incorporó jugadores de trayectoria como Darío Husaín, Celso Esquivel, Valentín Brasca, Mario Pacheco y Claudio Bustos. Aquella apuesta generó una enorme expectativa en San Luis y en todo el país, aunque los resultados deportivos no acompañaron y el equipo no logró meterse en los puestos de privilegio.

En la campaña 2011/12, el equipo mostró su capacidad de reacción. Tras una primera fase floja, que lo obligó a jugar la Reválida, encadenó una serie de triunfos claves que condenaron al descenso a Huracán de Tres Arroyos y le permitieron avanzar en las rondas eliminatorias. Dejó en el camino a Juventud Antoniana, Rivadavia de Lincoln y Defensores de Villa Ramallo, y solo fue frenado por Crucero del Norte en una llave muy ajustada.

En el Torneo Argentino A 2013/14, Juventud volvió a ser protagonista. Terminó segundo en la fase regular, clasificó al nonagonal final y, aunque no pudo conseguir el primer ascenso, llegó a la final por el segundo después de superar a Central Córdoba de Santiago del Estero, San Martín de Tucumán y la CAI de Comodoro Rivadavia. En esa definición, cayó frente a Guaraní Antonio Franco por ventaja deportiva, luego de ganar 2–1 en San Luis y perder 1–0 en Misiones.

El ascenso a la Primera B Nacional en 2015

La campaña 2015 quedará como una de las más recordadas por la gente auriazul. Juventud volvió a superar la fase inicial del Federal A y se metió en el tetradecagonal, donde convivían todos los candidatos al ascenso. Tras un arranque alentador, el equipo se quedó sin chances del primer boleto a la B Nacional, que terminó en manos de Talleres de Córdoba, pero mantuvo viva la ilusión a través de los play-offs por el segundo ascenso.

Allí protagonizó una de las noches más emocionantes de su historia reciente. En la serie frente a Deportivo Madryn, cayó 3–2 en la ida y en la vuelta llegó a estar 0–3 abajo en casa. Lejos de rendirse, el equipo reaccionó, empató el global y, en el último minuto, un gol de Marcos Fernández desató un festejo inolvidable en el Mario Sebastián Diez.

Después de eliminar a Unión Aconquija –invicto como local hasta entonces–, Juventud se midió con Unión de Sunchales en la final por el segundo ascenso. El global de 3–1 coronó el sueño: el 10 de diciembre de 2015, el club consiguió subir a la Primera B Nacional y escribió un nuevo capítulo dorado en la historia del fútbol puntano.

Juventud en la Copa Argentina

Desde la reaparición de la Copa Argentina en 2011, Juventud estuvo presente en todas las ediciones, reforzando su perfil de club acostumbrado a competir a nivel nacional.

En 2011/12 superó a Gimnasia de Mendoza y Alumni de Villa María, y cayó recién ante Unión de Villa Krause. En la 2013/14 firmó su mejor actuación: tras dejar en el camino a Estudiantes de San Luis, Rivadavia de Lincoln, Huracán de San Rafael, Defensores de Cambaceres y Unión de Santa Fe, se dio el gusto de enfrentar a Rosario Central en dieciseisavos de final. Aunque la serie terminó a favor del conjunto rosarino, el paso de Juventud por el torneo dejó una imagen de equipo competitivo, capaz de plantarse frente a cualquier rival.

Identidad, infraestructura y presente

Juventud Unida Universitario hace de local en el estadio Mario Sebastián Diez, inaugurado en 1984, ubicado en las calles Riobamba y Felipe Velázquez. El club complementa su estructura deportiva con la Ciudad Deportiva de Franco Pastores, un espacio pensado para el desarrollo de las divisiones formativas y el trabajo cotidiano del plantel profesional.

Su identidad está fuertemente ligada a la Liga Sanluiseña de Fútbol, donde suma más de veinte títulos, y al clásico frente a Estudiantes, uno de los partidos que divide a la ciudad y que marca el pulso del calendario futbolero local.

Hoy, de nuevo en el Torneo Federal A, Juventud sigue representando a San Luis en el escenario nacional con la misma idea que lo vio nacer en 1920: formar jugadores, competir con dignidad y mantener vivo el orgullo de un club que ya sabe lo que es jugar en la elite del fútbol argentino.